LAS HERMANAS BOLENA

Posted on 7 abril, 2013

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Cómo reaccionar al tráfico de mujeres

Independientemente de la excesiva ambición de Ana (o, desde otro punto de vista, obsesión) y de la gran generosidad de María (o, desde otro punto de vista, resignación) esta película muestra bastante bien algo que las mujeres han sufrido durante siglos y que se ha perpetuado, aunque bajo otras formas, más allá de la sociedad estamental: su tráfico, es decir, el tráfico de mujeres. La utilización de ellas como bienes muebles de compra y venta para conseguir X o Y por parte de los hombres (los hombres que las compran y los hombres que las venden, habitualmente los de su propia familia -padre y tío- como sociedad patriarcal basada en la familia como unidad económica que era y es nuestra sociedad). Es decir, y como bien dice la madre, las mujeres eran “reses”.

Más allá de ello, a través de las dos hermanas -Ana y María- también se deja entrever de qué dos formas las mujeres podían actuar frente a esta realidad: las ambiciosas no solamente aceptando las reglas del juego sino incluso jugando (independientemente de si nos parece moral o no moral los límites a los que llega Ana) y, las no ambiciosas (María) teniendo que sucumbir frente a dichas reglas. No solamente ello acarreaba consecuencias para con las mujeres, sino para aquellas personas que deseaban otro destino para ellas, desde su madre, hasta el propio marido de María que tiene que ver cómo el rey se acuesta con ella, o su hermano. Creo que esta película puede despertar odio hacia Ana pero creo que ello no sería más que la consecuencia de no estar acostumbrados a ver tanta ambición en una mujer en el cine -ni en la vida real- y el hecho de no reflexionar acerca de qué otra posibilidad tenía una mujer en ese tipo de sociedad si quería aspirar al más alto poder y no había tenido la suerte de nacer siendo princesa sin hermanos varones. Sin duda, yo creo que eso debió impactar en la forma de ser de la futura reina de Inglaterra, hija de Enrique y Ana, la reina Isabel.

También me gustaría hacer un pequeño inciso acerca del cartel de la película, muy bien estudiado. La verdad es que no sé si odiarlo o qué. En medio de Enrique y Ana se presenta a una María a quien, a diferencia de su hermana, se le muestran bien las tetas. Dando a entender que Ana era o seducía por inteligencia pero que no era atractiva físicamente y que María estaba buena pero era tonta (además de separar a Enrique de Ana, por eso está en el medio), sin dejar de relacionar todo ello con el rol de mala y buena. Esa dicotomía tía buena tonta versus tía simplemente pasable pero inteligente y mujer mala versus mujer buena es un tanto, por no decir “muy”, de clichés peyorativos para con las mujeres por no decir que de la película se pueden sacar muchas otras reflexiones más importantes que ese estereotipo explotado al 200%. Ni que decir que, aunque historiadores han afirmado que María era más bella que Ana, no estamos más que delante de otro intento de llevar al cine una serie de acontecimientos históricos manipulados para amoldarlos a los roles tradicionales del séptimo arte. Afortunadamente tenemos páginas de historia a las que recurrir y, cada vez alguna más actriz que despierta de esta parafernalia y se muestra crítica con estos estereotipos:

Año de inicio 2008
Pais Reino Unido, EEUU
Duración 115 min.
Géneros Biografía, Drama, Historia
Idiomas Inglés
Directores Justin Chadwick
Guionistas Peter Morgan, Philippa Gregory
Productores Mark Cooper, Alison Owen, Jane Robertson, Scott Rudin, David M. Thompson, Faye Ward
Título original The Other Boleyn Girl 

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