GRAN HOTEL

Posted on 14 abril, 2013

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¿Interés real en visibilizar la situación de la mujer?

Ha empezado ya la continuación de la tercera temporada de la serie que emite Antena 3, Gran Hotel, con un capítulo llamado “El primer día”. Este capítulo se emitió justo antes de Semana Santa y generó ciertas dudas entre los seguidores de la serie pues introdujo una nueva trama y la aparición de personajes hasta el momento desconocidos. Esto hizo pensar a muchos que se trataba de una nueva temporada. Finalmente, aunque en series de descarga y visionado en directo se empezó a incluir este capítulo dentro de una temporada cuatro, los guionistas han decidido continuar incluyéndola como parte de la tercera temporada. Por ello en muchos foros podemos leer como los teleespectadores se refieren a este nuevo giro de la serie como “la verdadera tercera temporada”.

Independientemente de esta confusión, lo cierto es que con este “El primer día” se entromete en la historia de los Alarcón una mujer que nos da mucho para tratar.

Nos estamos refiriendo al hecho de que, en una trama situada en el paso del año 1906 a 1907, se introduce una mujer abogada encarnada en el personaje de Maite, la mejor amiga de la protagonista, Alicia Alarcón.

Pues bien, esto resulta totalmente imposible dado que la primera mujer que se pudo licenciar en España fue, efectivamente, en los estudios de Derecho pero eso no ocurrió hasta 1921. No solamente eso, sino que hasta un año después, en 1922, a ésta no le permitió inscribirse en el Colegio de Abogados –lo cual es imprescindible para ejercer la abogacía-.

En contra de lo que piensa mucha gente, esta mujer fue la valenciana María Ascensión Chirivella y no Victoria Kent, a quien se la suele nombrar como la primera mujer en licenciarse en España y quien, por cierto, también se licenció en Derecho, ejerciendo como abogada y como diputada de las Cortes Generales. Pero a lo que íbamos, su licenciatura no se produjo hasta 1925, así que María Ascensión Chirivella fue la primera licenciada española.

Por otra parte, no es baladí decir que una mujer no “pudo” licenciarse hasta 1921 pues, hasta esa fecha, tan sólo se les permitía, en ciertas universidades, asistir a las clases –eso sí, separadas dentro de la misma aula respecto de sus compañeros masculinos para no molestarles ni hacerles desconcentrar-. El siguiente paso que les permitieron fue poderse presentar al examen pero sin posibilidad de obtener el título. A continuación, se les permitió obtener el título pero no ejercer la profesión, convirtiéndose el certificado en un bonito adorno para el hogar. Y, ya por último, se les aprobó, por fin, el ejercicio de la profesión. Así pues, es completamente imposible la existencia de una mujer abogada en 1907.

Pero no solamente esto. El personaje introducido en la serie se planta, desde el primer capítulo en que aparece, vestida con pantalones frente a la incredulidad del resto. En este punto, los guionistas de la serie vuelven a cometer un error garrafal. La utilización de pantalones por parte de las mujeres no llegó hasta los años 20 y, recordemos, en la serie acabamos de entrar en el año 1907. Como anécdota anterior a esta fecha, una mujer, en verano de 1905, en las carreras de caballos de Auteil (cerca de Paris), apareció con pantalones en público por primera vez. Se desconoce el nombre de esta mujer pero los periódicos de aquella fecha plasmaron el hecho de que la policía tuviese que protegerla de la curiosidad e indignación de las masas. Pero, como decimos, no se volvió a ver a ninguna otra mujer con pantalones hasta los años 20…

La falta de diligencia por parte de quienes se dedican al guión de la serie da a entender que, en realidad, les importa más bien poco cuál es la verdadera realidad de las mujeres en los años que retratan. Las reivindicaciones feministas se vuelven, una vez más, en  un simple recurso cinematográfico para rellenar trama. Una trama que, además, trata de forma totalmente superficial la problemática reduciéndola a casi absurdos diálogos. Desde aquí aborrecemos esos recursos cinematográficos en los que se presentan las reivindicaciones sin documentarse bien. Parece ser que queda muy bien introducir a una mujer abogada para plasmar las “reivindicaciones feministas” en la serie a través de diálogos entre ella y otros al modo “- Las mujeres no podéis hacer esto / -Mentira, sí que podemos” pero después les importa tres bledos tener un poco de responsabilidad, criterio y ética por preocuparse de mostrar las cosas como realmente fueron (dado que, personalmente, creo que es para reflexionar que una mujer no pudiese colegiarse hasta 1922 y ojo, eso en Madrid, que en provincias más pequeñas como Alicante no pudieron hacerlo hasta 1956).

Una vez más, tan sólo se pide sensatez. Los guionistas deberían informarse un poco más, sobretodo teniendo en cuenta que se trata de una serie “de época”, y no poner tan “modernas” a las mujeres cuando, por desgracia, no les dejaron serlo hasta unos cuantos años más tarde.

Año de inicio 2011
Pais España
Géneros Drama
Idiomas Español
Directores Carlos Sedes, Sílvia Quer, Jorge Sánchez-Cabezudo
Título original Gran Hotel

Nos han publicado un artículo acerca de Gran Hotel en la revista Género Neutro.

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Posted in: Ignorancia